#005 – ¿Eres virgen?

By vidalhoaxer

Advertencia: este material está escrito para los pubertos (o sea, chamos y chamas de 13 años para arriba) puesto que su contenido es altamente sexual (informativo/educativo, no pornográfico), si aun no estás en la edad de “desarrollo”, te recomiendo que no lo leas. No me hago responsable si un muchachito lee este articulo y lo malinterpreta creyendo que es pornografía o algo relacionado (esta es una indirecta para los padres irresponsables que dejan que sus hijos naveguen por internet sin vigilancia).

Hablar de la virginidad es algo tan complicado. A pesar de que todos hablamos de sexo a diario, a pesar de que incluso sabemos mucho del tema (gracias a la influencia de nuestros panas, internet y la televisión), siempre evadimos la pregunta “¿eres virgen?”. ¿Será que da vergüenza ser virgen y tener experiencia (teórica) sobre sexo? O ¿será que vergüenza admitir que no lo son y causar mala impresión? Podría pensarse que eso ocurre solo en el caso de las niñas, pero los chamos también son evasores (solo que de una manera machista jejeje). Si le preguntas a un chamo si es virgen, te responderá que no (un 98% lo haría), y vuelve mi pregunta ¿es tan vergonzoso ser un niño virgen?

Es algo curioso, yo hablo de sexo (y no por medio de indirectas, sino cosas claras y precisas) casi a diario, los temas son variados (sexualidad, curiosidades, erotismo, etc.) y ocurre más que todo por mensajes (SMS o Messenger) porque a muchos (y muchas) les da pena hablarlo de manera natural (sin caer en el sentido pornográfico), en fin… muchos bailan reggaetón, tienen novios, saben besar con lengua (incluso me han dicho técnicas que desconocía jejeje, soy malo besando con lengua), ¡son súper pilas! Pero… cuando llega la pregunta del millón de lochas fuertes la cosa cambia, los chamos primero ponen cara rara (pensarán que soy homosexual jejeje ¿Quién no lo haría?) y entre uno y otro balbuceo pocos logran responder; las chamitas salen con el bendito “eso no se dice”, “no me gusta hablar de eso”, bueh…

Siempre se ha visto la virginidad como una muestra de pureza (de mente y cuerpo, jajaja, y tal) entre las mujeres, mientras que en los hombres (en muchos casos) como un estorbo, algo que hay que perder lo más pronto posible (en el llano, por ejemplo, la iniciación en los chamitos es con una burra o una chiva jajaja, no digo yo). Tal vez por eso algunas niñas que no lo son, sienten algo de vergüenza al admitirlo (imagínate si la mamá se entera), en los chamos más bien se acostumbra negar el virgo para evitar que los tíos se la apliquen.

Este tema es bien interesante, es uno de esos que demuestra el poder de la mala información en conjunto con la presión, la ignorancia y ese deseo de resaltar en la sociedad que tenemos todos los seres humanos. Algo que me pregunto con frecuencia es ¿Cuál es la edad de apareamiento de nosotros?, o sea, ¿Cuál es la correcta?, según mis encuestas clandestinas, la edad promedio en las niñas es los 13 añitos (en su mayoría la primera vez fue con alguien mayor, incluso viejos de más de 28), podría decir que son unas perras, pero sería hipócrita ya que los chamines también matan su tigre a esa edad (bueh, la edad promedio fue 14 años) y son vistos como héroes entre sus panas.

Estamos en un mundo donde el sexo es la moda, lo vemos, lo olemos, los sentimos, parece Matrix: es algo que no se puede explicar con palabras, tienes que vivirlo, y una vez que lo hagas no podrás volver a tu vida normal… el chiste cruel es que a diferencia de la película, a muchas se les olvida tomarse la pastillita (y muchos se hacen los paisas* con los condones) y bueh… ¡Felicitaciones, metiste la pata a lo grande! Al final todos somos víctimas inocentes (y felices en nuestra ignorancia). Los jóvenes somos marionetas de las grandes mentes: si ves televisión verás sexo infantil (en novelitas como “De Sol a Sol” las chamitas de 12 años ya andaban pendientes de un arrecueste*… ahora es en “Somos Tú y Yo”); si oyes música sentirás sexo (en una palabra: Reggaetón); la ropa que usas irradia y suplica por sexo (¿por qué es tan ceñida y escasa? ¿Será por el calor del efecto invernadero?). El mundo nos grita que debemos “hacerlo” para estar en la onda.

Siempre hay (más de) un dilema de por medio: hacerlo por amor o por placer. Lo repetiré todas las veces que sea necesario: en la pubertad no existe el amor tal cual lo definen los filósofos sino como lo definen nuestras hormonas; es una simple palabra que se conjuga para “quebrar” la mente de la victima (¿Cuántas veces te han dicho “te amo” y luego de pasarla rico te botan? y/o viceversa), algunos si se ilusionan con eso del romance, porque en las novelas aprendemos que así es más cuchi, es un estándar… un cliché.

Para resumir este articulo (ya me está dando lala seguir alargándolo), citaré algo que vi ayer (Miércoles, 02 de enero de 2008) en una película alemana; una chamita le dice a la amiga de su hermana que “lo importante no es hacerlo, sino hacerlo cuando se deba”. ¿Cómo saber cuando es el momento correcto? La respuesta es simple: Cuando así sea. Bueh… como es obvio que muuuuchos no captaron pondré una comparación/ejemplo: es como aplaudir; nadie te dice que lo hagas, pero por alguna razón (intuición) sabes cuando hacerlo, y si ese es el momento correcto, todos te apoyaran.

Señores, la pre-adolescencia es una de las mejores etapas de la vida porque no somos niños ni adolescentes, podemos seguir divirtiéndonos sin esas tonterías que vendrán después (el maquillaje, los novios…), es cierto que las hormonas pegan fuertes y la cosa es difícil pero, no hagan las cosas solo por encajar en una sociedad en decadencia así esté de moda. Por favor, no hagan que sienta más vergüenza de vivir en esta cosa que llamamos mundo. Ya hay demasiadas enfermedades, demasiados niños pasando hambre, abortos innecesarios… por amor a Dios, usen la mente…

Etiquetas: , , , , ,

Escribe un comentario